LA BELLEZA ÉLFICA.
Nos lo envía: Eugenio Cavallin.
En el camino hacia Rivendel los hobbits le solicitaron a Trancos (Aragorn) que les contase una historia de los viejos días, una historia de los Elfos antes de su declinación. Trancos aceptó contar la historia de Tinúviel, hermosa y triste como todas las historias de la Tierra Media, cuento largo del que no se conoce fin. Y cantó dulcemente la siguiente balada: