El Señor de La Tierra Media (Pablo Capanna et. al)
En febrero de 1950, J.R.R. Tolkien comunicaba a sus editores que por fin había dado término, después de trece años de trabajo, a El Señor de los Anillos. Junto con esta obra, les enviaba otro manuscrito, El Silmarillion; entre ambas, totalizaban más de un millón de palabras, que de ningún modo estaba dispuesto a reducir o condensar.